jueves, 16 de junio de 2022

Sly Flourish: Consejos de Gestión para D&D

Nota: Este artículo es una traducción de la página Sly Flourish.com cuya autoría es de Mike Shea y del cual tenéis el enlace al post original aquí. Esta traducción se realiza con su consentimiento expreso. Os invito a seguirle a través de su página Sly Flourish y su twitter @SlyFlourish o incluso apoyarle a través de su Patreon

Kevin B., un mecenas de Sly Flourish preguntaba:

"Todo el mundo quiere mejorar, pero ¿no hay un punto en que es contraproducente estar todo el día visualizando vídeos, leyendo y chateando online? ¿No hay demasiados consejos — algunos muy buenos — a tener en cuenta?"

Esta es una excelente pregunta que trata el tema de cómo usamos nuestros consejos para D&D, sin enfocarse únicamente en los consejos en sí mismos. Como con todo, sus resultados pueden variar, pero voy a ofreceros algunas de mis reflexiones.

Los Dos Extremos: Cámbialo Todo o No Cambies Nada

Hay dos lados peligrosos de este espectro — cambiarlo todo o no cambiar nada. Ambos pueden perjudicar nuestras partidas. Si cambiamos totalmente nuestro juego cada vez que tenemos una nueva idea, nunca seremos buenos con un enfoque concreto si estamos dándole vueltas constantemente a nuevos sistemas de juego y preparación de partidas. Nunca sentiremos que son lo bastante sólidos para nosotros. Nunca los consideraremos nuestros. En el otro extremo, si no cambiamos nada, nos quedaremos obsoletos. En lugar de dirigir cien partidas, dirigiremos la misma partida cien veces. 

Así pues, ¿dónde está el equilibrio?

Pequeños Experimentos y Pequeños Ajustes

En lugar de cambiar totalmente nuestra forma de hacer las cosas cada vez que escuchamos una nueva idea, podemos tomar los consejos que más nos impacten y probarlos. D&D es una maravillosa rampa de lanzamiento en la que realizar pequeños experimentos. ¿Hemos oído que se pueden dirigir batallas más sencillas cuando normalmente solo hacemos combates mortales? Probemos una. ¿Nos gusta un sistema particular para llevar PNJs? Probémoslo en un PNJ. Como DMs, podemos probar todo tipo de material en nuestro juego, ver qué tal va, descartarlo si no funciona, o probarlo de nuevo si funciona hasta que vaya desapareciendo o se convierta en parte de la norma.

«¿Qué siete cosas he aprendido de mi última partida?»

Me hago esta pregunta después de cada una de mis partidas, pues suelo generar nuevos consejos de #dnd para Twitter. Esta pregunta nos la podemos aplicar todos nosotros, especialmente cuando probamos una nueva idea. ¿Ha funcionado? ¿Qué nos parece? ¿Qué aprendimos en la partida? ¿Qué nuevo consejo probaremos la próxima vez?

Si pensamos en cada consejo como un pequeño experimento y hacemos un pequeño ajuste cada vez que dirigimos nuestras partidas, seguiremos mejorando, pero no tan rápido como para vernos trastabillar cuando aplicamos enfoques totalmente nuevos de cada juego. 

Dirige, Por Encima de Todo

«Si quieres ser escritor, debes hacer dos cosas más que cualquier otro: leer mucho y escribir mucho”.

La mejor técnica para mejorar como DM es dirigir partidas. Nada supera a la experiencia práctica. Si, por alguna razón, sientes que todos esos consejos y sugerencias te están alejando de dirigir partidas, te has pasado. Retrocede. Céntrate en lo que funciona. Desuscríbete de los feeds. Aléjate de los subreddits. Céntrate en tu partida y dirígesela a tus amistades.

Por supuesto, hay otras formas fantásticas de mejorar como DMs. Ver dirigir a otros DMs, dirigir otros sistemas, jugar con otros grupos; todo esto te puede ayudar considerablemente. Pero sobre todo, dirige partidas.

Deja Que Los Consejos Se Vayan, Los Buenos Regresarán

Durante los últimos once años he publicado más de tres mil tweets con la etiqueta #dnd en Twitter con la intención de ayudar a DMs a dirigir grandes partidas de D&D. Mis expectativas no son que alguien, ni siquiera yo, siga todos estos consejos. Elaborar una base de datos de consejos no sirve de mucho si es tan grande que no se puede gestionar. En lugar de eso, las buenas ideas suben a la parte alta y las malas caen en el olvido. Queda en cada uno de nosotros decidir cuáles son unas u otras.

Cuidado Con La Obsesión Por Las Herramientas

Es fácil caer en la obsesión por las herramientas. Muchos DMs recurrirán a las herramientas que solemos usar para preparar y dirigir nuestras partidas. Y lo que es peor, puede que nos encontremos saltando de herramienta en herramienta cuando surja esa última que se ha puesto de moda. Cuando tenemos que preparar o dirigir nuestras partidas no le demos tanta importancia a las herramientas. Yo tengo mis favoritas. Otros tendrán las suyas. Lo más importante es que elijamos las que mejor se nos adapten y nos funcionen. Podemos hablar de ellas. Podemos compartir ideas. Quizás queramos experimentar con otras herramientas para ver qué nos gusta de ellas y devolver alguna de estas ideas a nuestra caja de herramientas. Pero cambiar continuamente de sistema a sistema lleva un tiempo y energía que a menudo no solemos tener. Si tienes herramientas que funcionan: quédate con ellas. Modifícalas, claro, pero quédate con ellas.

Quédate Con Lo Que Funciona, Elimina Lo Que No

Armar una increíble caja de herramientas para preparar y dirigir partidas de D&D consiste en añadir ideas tanto como en desecharlas. Cada uno de nosotros construye esta caja de herramientas tanto física como mentalmente a medida que vamos mejorando como DMs. Observa cada uno de sus componentes, decide si te ayuda, guárdalo si es así y deséchalo si no lo es.

Construye tu propia caja de herramientas para preparar y dirigir increíbles partidas.

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