domingo, 10 de octubre de 2010

¿Gratis?

A raíz de las últimas entradas acerca de dos juegazos ha surgido en mi interior un qué se yo para la creación de juegos de rol teniendo ciertas maravillas gratuitas en el mercado.

¿Por qué se crean juegos gratuitos? En el caso de Mazes & Minotaurs se empezó a diseñar un poco para seguir la coña inicial en la que un grupo de roleros se preguntó ¿qué hubiese pasado si Gygax & Co. se hubiesen basado en la Grecia Clásica y en películas de Harryhaussen para crear su gran juego. Como en Hackmaster la coña estuvo divertida hasta que descubres que el juego realmente es bueno, jugable y, de hecho, de lo mejorcito que puedes echarte a la cara de todo el material que circula en la red. 

Además, en estos casos, no sólo queda la cosa en el producto básico, sino que M&M atesora en su página un manual de jugador, una guía para el master, una pantalla, un compendio de criaturas (con 200 criaturas, donde todas ellas tienen un dibujo ya sea bueno o regulero, algo que no todos los juegos profesionales consiguen y que para mi me parece algo indispensable), un suplemento de reglas opcionales, una megaaventura y nada menos que (a día de hoy) OCHO números de la revista "oficial" del juego (repleta de criaturas, ayudas de juego, aventuras, revisión de reglas, nuevas opciones, nuevas clases, etc.).


Luego echas una mirada a Dungeonslayers y te encuentras algo parecido o tres cuartas de lo mismo. Un juego sencillo, rápido, intuitivo y que puedes preparar una partida en 5 minutos exactos (incluyendo todos los personajes que tengas que crear para ella), el juego tiene ya  6 suplementos entre los que podemos encontrar uno para ampliar las criaturas del básico, otro para ampliar equipo, otro para incluir más reglas de combate, otro de pociones, otro para armas de fuego y una pantalla (muy curiosa, por cierto, de una sola hoja, porque hay tan poco que tienes que tener en cuenta...). Y efectivamente el juego no se queda tampoco ahí, porque acumula nada menos que otras NUEVE aventuras de una sola hoja, listas para jugar (y de diferentes niveles, por si no sólo quieres quedarte en el nivel 1).

Es decir, tenemos ante nuestros ojos dos juegos completos, con gran cuidado y seguimiento de sus autores, sencillos, jugables y GRATUITOS. Dos juegos preciosos, profesionales, bien pensados y sin embargo sus autores no quieren lucrarse con ellos.

Me parece muy curioso todo esto, ¿qué se les pasa por la cabeza a esta gente cuando los han creado y descubren su éxito? ¿Es que acaso no confiaban en que su trabajo fuera a tener éxito si se vendía? ¿Prefieren hacerlo así porque nadie les marca el ritmo de las publicaciones de sus suplementos (tipo editorial, fans enfervorecidos, etc.)?

No me queda claro cuál es la razón, pero después de ver algo así a uno le reconcome por dentro la posibilidad de que, en el futuro, si quiere crear su propio juego: ¿Por qué debería ponerlo a la venta? ¿Es que acaso mi trabajo es mejor que el de estos genios? 

A veces siento, no sé, como vergüenza de pretender cobrar aunque sean unos míseros euros por algo que yo fuese a crear (y os aseguro que tengo un proyecto en mente). Me repito a mi mismo ¿acaso lo que yo cree se merece mayor elogio que el de estos dos juegos (y otros tantos como Haunted House, etc.)? ¿Debería ponerlo a la venta o debería subirlo como gratuito (después de todo el trabajo que lleva) y sólo ponerlo a la venta en caso de que alguien lo quiera en formato físico (como Embelyon)?

No sé, ¿qué opináis el resto? Entiendo que muchos diréis algo así como "Si vas con esa actitud evidentemente mejor no lo pongas a la venta", pero oye, me gustaría saber si alguien más tiene o ha tenido esa sensación antes de sacar o haber sacado su propio juego. 

Y para convocar a las huestes blogueras utilizaré unas cuantas palabras mágicas de invocación mefítica: ¡Opinómetro! ¡Velasco! ¡Erekibeon! ¡Esencia! ¡Telperion! ¡OKGames! ¡SGRI!