martes, 4 de mayo de 2010

Alicia en el País de las Maravillas

Este viernes fui a ver la última peli del amigo Burton con la firme intención de salir con un buen sabor de boca tras los últimos bodrios degustados (Clash of the Titans, que comentaré y evisceraré en breve). Y oye, la peli está bien, pero... ¿dónde está el genio de Burton?


Es decir, normalmente este director muestra una realidad retorcida e inquietante que dota a sus obras de un misterio bastante atrayente o morboso, y te dan ganas de descubrir cuál es el misterio que se esconde detrás de los enigmas que inicialmente nos plantea (Como en Sleepy Hollow, La Novia Cadáver o Coraline).


Sin embargo, aquí nos encontramos una historia más bien lineal, aunque en la película nos intenten mostrar que hay un ligero giro argumental (empiezan los SPOILERS (en rojo)):


Como es el caso de que Alicia decida ir a rescatar al Sombrerero Loco en lugar de visitar a la Reina Blanca. Pero bueno, ya se sabe que “de paso” puede conseguir la espada vorpalina, así que okey.


Pero vamos a ir desgranando el film desde el principio. Nos ponen un flashback inicial en el que vemos al padre de Alicia con ella hablando de sus “pesadillas” que realmente son sus “vivencias” en el País de las Maravillas. Todo bien. Pasan 13 años sin pena ni gloria, y se ve como un carromato transporta a Alicia y su madre a lo que terminará siendo la “petición de mano por sorpresa” de la chica por un lord inglés. Ante tal encerrona y que Alicia ve un conejo blanco con chaleco que sale huyendo hasta un laberinto de setos (siempre me han gustado las pelis con laberintos de setos, o bueno, laberintos de cualquier tipo ;)) y finalmente se mete en una madriguera debajo de un árbol retorcido (de lo poco retorcido que vemos en el film) y que yo creo que fue una reutilización del árbol de Sleepy (vale, este era de píxeles, o eso parecía, pero la imagen era muy similar).


Evidentemente se cae, y tenemos un minuto o dos de caída, no muy diferente a la que ya viéramos en la peli de Disney (sí esta también es de Disney y se nota, ya lo creo que si se nota…) hasta resbalar hasta la sala de las puertas.


Ahí tenemos la escena típica de este relato en el que hay una puerta muy pequeña que se puede abrir con una llave pero por la que Alicia no cabe. Nada, un par de pruebas y errores con una pócima reductora de tamaño y un pastel aumentador y finalmente consigue pasar.


Y al fin nos encontramos dentro del País de las Maravillas, con fauna y flora extrañas y muy coloridas, pero que yo hubiese preferido que fuesen mucho más inquietantes, la verdad, más aún cuando más adelante nos enteramos de que la Reina Blanca ha sido vencida por la Reina de Corazones y el mundo se ve sumido en la dictadura de la reina “malvada” (que no mata a ni uno sólo de los que salen en la peli, a excepción de un sapo, y ni siquiera se ve como lo hacen ¬.¬)


Alicia se encuentra con unos cuantos personajes de la historia clásica de forma que muchos de ellos apenas quedan introducidos (o se sobreentiende que has visto la peli de Disney o que te has leído el libro). La llevan a visitar a la Oruga sabia y le muestran un pergamino donde se vaticina que en el “Día Gloricioso” (esta palabra me encantó, como Magnapresa, Deliranza o Galimatazo) Alicia utilizará la espada Vorpalina (¡¡¡Hackmaster +12!!! :)) para dar muerte al Galimatazo.


No muy convencida por eso de tener que matar (ñe), se va de ahí hay unas persecuciones y termina en el bosque donde el Gato Cheshire la lleva ante el Sombrerero Loco. El Sombrerero está caracterizado de p.m. a mi me encanta, sobre todo porque encima lo interpreta el señor Deep. Sin embargo es otro personaje al que se le pretende dar un protagonismo que no tiene en el libro (que, en fin, a mi no me parece mal) pero que luego se queda mediodiluido por toda la historia (aunque no lo dejan tan sólo como alivio cómico, como el pobre Gimli, que quieras que no es de agradecer).


Él le cuenta que se quieren alzar contra la Reina de Corazones porque destrozó el reino de la Reina Blanca soltando a su poderoso Galimatazo (me gusta la palabra, pero hubiese preferido Jabberwock à ¿de verdad Jabberwock significa “galimatías”?). La escena flashback está muy bien y el aliento violeta de destrucción que suelta la bestia me parece genial.


Tras el flashback llega el villano de turno, captura al Sombrerero y sus compañeros pero Alicia escapa. En ese momento está más que cantado que Alicia visitará a la Reina Blanca (casi era de cajón), pero ella decide que aunque esté escrito todo su Destino, ella puede cambiarlo o modificarlo, así que se va al Palacio de la Reina de Corazones.


Allí consigue infiltrarse, ya que la Reina no la reconoce al haberla visto de pequeña (tampoco nos la presentan como una Reina muy astuta que digamos). Unos cuantos “¡Que le corte la cabeza!” por aquí y “¡Que le corte la cabeza!” por allá, pero no matan a nadie (ñe). Se intenta dar un intento de humanidad hacia la Reina de Corazones, pero entre lo cabezona que es y el poco tiempo que le dedican a desarrollar el personaje, al final no empatizas con la villana…


En fin, Alicia consigue la Espada Vorpalina y se hace amiga del Magnapresa, por lo que huye de allí montada en el jodío bicharraco. Llegan al Palacio de la Reina Blanca y aquí nos entra un golpe de lentitud narrativa que la verdad es que nos hubiese salido mejor que visitase a la Reina antes de ir a rescatar al Sombrerero y la batalla final (que ya se olía). Pero, en fin v_v.


La Reina Blanca creo que es un gran personaje, me encanta lo grácil y bailarina que es, pues parece estar dotada de una belleza y naturaleza feérica (vamos, del mundo de las hadas). Sin embargo, a pesar de su gracilidad cuando prepara una poción de reducción y en algunos momentos concretos de sus diálogos con Alicia podemos ver que no es todo finura en esa fachada y que tiene un potencial dictatorial bastante plausible.


Para mí, es un error meter lentitud justo antes del clímax final, pero bueno, así está.


El caso es que todo esto deriva en una batalla épica, muy potita ella, con muchos bichos y soldados y tal. Las dos Reinas se encuentran en el centro del campo de batalla (como si fuese un tablero de ajedrez, eso me gustó) y presentan a sus campeones:


- Alicia, enfundada en una armadura realmente ajustada (y con lo delgada que era la chica eso es MUY ajustado) y portando la Espada Vorpalina.


- El Galimatazo (un jodío dragón negro terrible y poderoso que escupe rayos de color violeta).


Hay un momento en medio del duelo entre los dos campeones que todo el mundo decide darse de palos y nada, eso deriva en batalla final con palos para todo el mundo. Animales parlantes, soldados de la Reina de Corazones, Soldados de la Reina Blanca, monstruos, bestias y todo tipo de seres calzándose palos como nunca.

Alicia le corta la cabeza finalmente al Galimatazo y se cumple la profecía del Día Gloricioso. La Reina Blanca recupera su corona y decreta que la Reina de Corazones sea desterrada con su sicario (que intenta asesinarla con un último golpe, pero le detienen ß cachis, ya esperaba al menos una muerte).


Total de cabezas cortadas por mandato de la Reina de Corazones hasta aquí: 0 en pantalla (1 del sapo que se come una de sus tartas, pero ni siquiera lo vemos, está visto que con Sleepy Hollow cumplió el cupo).


La victoria nos permite contemplar la Deliranza del Sombrerero que, bueno… parece un baile actual, con música actual pero con torsiones imposibles para un cuerpo humano. La verdad es que hasta para la famosa Deliranza esperaba más :P


En fin, Alicia vuelve al mundo real, y aquí llega la mayor poagre del film: La chica afronta los problemas con madurez: no se casa con el soplagaitas de su prometido, coge las riendas de la empresa de su padre (porque había muerto) y cierra un negocio importante con el que iba a ser su suegro.


Fin.


El Sombrerero le pide que no les olvide cuando se vaya del País de las Maravillas, y Alicia le promete que puede que se olvide de todo otra vez, pero no de él. El caso es que al final ni siquiera se hace un guiño final como podría ser: Termino el negocio éste, me voy a dormir y cuando me duermo sueño con mis amigos, el Sombrerero y con el País de las Maravillas (escena bucólica estándar).


¡Pero no! La moraleja es que hay que olvidarse de los mundos de la fantasía para poder progresar en la vida y que toda la fantasía y la imaginación en algún momento se acabarán.


¡Eso está fatal, señores/as! A mi me dejó sabor agridulce (o eso o he interpretado realmente mal ese final, pero vamos es la lectura que saco).


CONCLUSIÓN


La peli me ha gustado, pero tenía potencial para haber sido MUCHO más. Me quedo con que ha habido cosas que me han gustado bastante estéticamente (aunque ya veis que no todo), pero como historia, me ha parecido más bien un remake con licencias de la peli de Disney y no esa “Voy a hacer mi propia versión de Alicia” que afirma Burton que ha hecho.