lunes, 27 de febrero de 2012

In Nomine Noctis - Ambientación (I)



Cómo sé que de In Nomine Noctis poco sabéis aparte de que es una ambientación medieval oscura y puesto que para su reglamento ya está Heriss metida en harina, hoy me he decidido a hablaros de lo que conformará parte de la ambientacion del juego.

Empecemos por el principio:

De los muchos reinos que se enfrentaron a la oscuridad de la Diosa sólo uno resiste ya a su domino: el Viejo Reino. Una inabarcable negrura rodea su frontera gracias al portentoso ingenio mágico que es el Muro de Fuego, la impresionante muralla de llamas mágicas que rodea los dominios del Viejo Rey de la insondable oscuridad.

Esta salvaguarda contra los esbirros de la Diosa fue creada durante la última gran guerra contra la Oscuridad por un grupo de magos al servicio del Viejo Reino, la Cábala Escarlata, gracias a los planes de su fundador el archimago Phylodos.

Pero las leyendas cuentan que los cabalistas nunca habrían conseguido su dominio sobre el Secreto del Fuego sin la ayuda del primer rey de los Sjoolgaards, Runjuurd Manorrecia, que se lo arrebató al dragón Gurfauggh para la Cábala a cambio de un gigantesco tesoro.

Ah, los belicosos Sjoolgaards, bárbaros traicioneros, mercenarios, ladrones y saqueadores, pero por cuyas venas también corre la sangre de los más grandes héroes de la historia. Antes de la gran guerra, un pueblo orgulloso que se enfrentó al Viejo Reino en diversas batallas, pero ahora apenas una sombra de lo que fuera antaño.

Irónicamente, tras tantos años de guerra entre ambas naciones, no fue sino la oposición a la Diosa lo que terminó uniéndoles, desesperados como estaban ante el imparable mar de oscuridad que se precipitó sobre ambos reinos. A la muerte de Runjuurd, el principe Raijii le sucedió en el trono, y cayó presa de las tentaciones de la Diosa cuando aceptó sus regalos para acabar con la Cábala Escarlata que había pagado mucho menos a su padre de lo que merecía por el Secreto del Fuego. La Diosa, bajo el disfraz de una sabia anciana, le otorgó armas y armaduras encantadas que permitían a sus ejércitos resistir los conjuros flamígeros de lo magos y poco a poco las batallas comenzaron a decantarse a su favor.

Pero mientras los sjoolgaard combatían en el frente, los que quedaron atrás fueron engullidos por las fuerzas de la Oscuridad, de tal modo que hasta el mismo príncipe Raijii fue alcanzado y fue dado por muerto, así como a su linaje, pues joven como era no había engendrado descendientes.

El reino de los sjoolgaards había sido destruido en su gran mayoría, pues hasta las Cumbres Heladas todo había sucumbido ante el manto de la Diosa. Este fue el inicio de la gran guerra que culminaría en aquella carnicería que fue denominada como la Batalla de la Llanura de las Cenizas, cuando la Cábala Escarlata y las fuerzas del Viejo Reino, junto con la ayuda de lo que quedaba de los reinos de los sjoolgaards, los enanos de las Montañas de Acero y los elfos del Reino de Fungarest se enfrentaron al Heraldo de la diosa, La Dama del Atardecer...

Pero eso conformará parte de la siguiente entrega de la ambientación >:) Espero que os esté gustando.