viernes, 28 de enero de 2011

No te gustan los retroclones... ¿Y?

Me parece curioso que cada cierto tiempo, ahora que estamos en plena cascada retroclónica, salga alguien diciendo: "No me gustan los retroclones, no me gusta su estilo de juego, no siento nostalgia por ellos porque nunca la tuve", etc.

Es decir, ¿qué sentido tiene quejarse de que estén sacando este tipo de juegos? Evidentemente al que no le gusten no lo van a comprar, entonces ¿por qué realizar una entrada para despotricar de ellos?

Será porque cada cual tiene un blog y hace con él lo que quiere, que para algo es suyo; pero ¿de qué os sirve? ¿De verdad necesitáis convencer a la gente para que no se compre un juego de estas características? ¿Tenéis que iluminar a los ignorantes para que además de vosotros alguien más no los compre? Vaya favorzaco le estamos haciendo al rol...

En fin, está claro que los retroclones tienen sus defectos al igual que cualquier juego "new age" o cualquier otro que améis y con el que os refociléis en la cama antes de dormir, pero en estos tiempo que corren en los que apenas tenemos tiempo para estar aprendiendo reglas complicadas, ambientaciones enrevesadas o sistemas revolucionarios, creo que lo que no podemos negar a este tipo de juegos es que son sencillos en esencia, te dan libertad para quedarte de las reglas lo que te sea más cómodo para tu juego sin que esto haga que el juego se desmorone en una implosión lúdomaníaca.

Que estamos ya un poco cansados de sistemas "completos" (como les llaman por ahí) con los que te pasas media partida pasando las hojas del libro de reglas para resolver una escena y varias horas en terminar un triste combate. 

De verdad, si no os gusta el espíritu retroclónico, no compréis nada (o sí, tampoco os lo voy a prohibir), pero no intentéis convencernos de las ventajas de no darle una oportunidad. No sabéis lo que puedo llegar a disfrutar con partidas que puedo terminar en una tarde y que mis jugadores no se pasen media partida dispersos.