lunes, 15 de febrero de 2010

Taller Rolero: 4ª Entrega

Aquí os dejo con el texto de la 4ª entrega del taller rolero. Ya he incluido las mejoras del Feedback de Pedro J. Ramos (si queréis ver el original lo veréis próximamente en el blog de veinticinco horas al día)

TRASFONDO PARA TIFONOMAQUIA

Durante el Reino de Cronos, antes de la llegada de Zeus y sus hermanos, los Cíclopes y muchos seres del Caos fueron encerrados en el Tártaro. Algunos de estos seres se opusieron al señor supremo del Universo, y fueron destruidos o malheridos teniendo que regresar al seno de Gea, de donde nunca debieron salir. El más poderoso de ellos era Tifón, y tras las heridas inflingidas por el hijo de Urano cayó en un letargo mágico en las profundidades del volcán de la isla de Etnios, hasta que sanasen sus heridas.

Más tarde, Cronos devoró a los hijos de su hermana, Rea, hasta que nació Zeus. La guerra entre dioses y titanes se desató sobre el mundo y Zeus, tras liberar a los Cíclopes del Tártaro, depuso del trono celeste a su padre encerrándole en el Espejo del Tiempo, y a los hermanos de éste en el tenebroso Tártaro.

Las eras se sucedieron, y Gea maquinó en su interior el modo de derrocar a su nieto. Ordenó a Prometeo que robase la magia a los dioses y se la entregase a los humanos. Para cuando el mal ya está hecho, el titán fue castigado y enviado al pico más alto de los Montes del Helicón donde las aves devorarían su hígado para el resto de la eternidad.

Pero Gea ya había conseguido cumplir con parte de su plan. Es así como dio comienzo la Era de la Magia y los elementalistas y hechiceros más poderosos de Mythika, llamados Autarcas, se hicieron con el control del mundo y decidieron asaltar el Olimpo despertando al dios durmiente de su letargo. Pero algunos Autarcas se adelantaron a los planes de Gea y antes de que Tifón fuera convocado, Zeus y los Olímpicos castigaron la soberbia de los magos, destruyendo su imperio en apenas tres días.

Gea estaba enfurecida con Zeus por trastocar sus planes, pero afortunadamente para ella éste no se había dado cuenta de que ella estaba detrás de todo ello. Así pues, los años pasaron y pasaron hasta el presente, donde los llamados Cien Hijos del Tifón, aprendices de los Autarcas, se han aliado con dragones y gigantes para cumplir con los designios de Gea. Los gigantes tienen como misión cortar el suministro de ambrosía de los dioses para debilitarles, mientras que algunos de los dragones se lanzarán al asalto del Inframundo para abrir las puertas del Tártaro y liberar a los Titanes.

Mientras transcurren todos estos acontecimientos, los Cien Hijos de Tifón preparan un cruento ritual que sacrificará a diez mil seres humanos para despertar a su dios de su largo sueño. Sólo los Anillos de Urano, el único artefacto que teme Gea, podrá detener a la diosa antes de que acabe con los dioses, el Olimpo y toda la raza humana.