Rincones

jueves, 14 de marzo de 2024

Sly Flourish: Conversaciones Difíciles

Nota: Este artículo es una traducción de la página Sly Flourish.com cuya autoría es de Mike Shea y del cual tenéis el enlace al post original aquí. Esta traducción se realiza con su consentimiento expreso. Os invito a seguirle a través de su página Sly Flourish, su mastodon @slyflourish@chirp.enworld.org o incluso apoyarle a través de su Patreon. Puedes ver otros artículos traducidos siguiendo este enlace.

Nos guste o no, sea justo o no, como DJ nos encontramos a menudo en la tesitura de tener que mantener conversaciones difíciles con la gente. Tal vez se trate de un jugador o jugadora que no encaja bien en el grupo. Tal vez se trate de alguien disgustado con el desarrollo de la partida. Hay muchas razones, pero más allá de dirigir el juego, a menudo nos encontramos en la situación de gestionar el grupo. La gestión de grupos es difícil para cualquiera, no solo para DJ. Pero cuando nos encontramos en esta situación, es mejor tener algunas ideas sobre cómo afrontarla.

Enfrentarse al Problema, no a la Persona

En primer lugar, tenemos que entender el problema. ¿Qué está ocurriendo realmente? ¿Cuáles son todos los frentes y puntos de vista? Centrémonos en el problema, no en las personas. Si atacamos a la persona, no llegaremos a ninguna parte. Nuestro trabajo no es corregir a la gente. Es nuestro trabajo conseguir que nuestra partida vaya en una dirección divertida. ¿Cuáles son los comportamientos y las circunstancias que causan problemas? Abordad esos problemas directamente.

No ataquéis el comportamiento de la persona en sí. Centraos en la situación y en las causas que afectan al juego en la mesa. Observad la situación objetivamente y separadla de los individuos. Ciertamente, las personas son responsables de sus acciones en la mesa, pero lo que intentáis corregir es la situación, no la persona.

Conoced Vuestro Objetivo

¿Qué queréis conseguir con vuestra dura conversación? Anotad vuestras metas y objetivos y lo que necesitáis para alcanzarlos. ¿Qué pretendéis conseguir con vuestra difícil conversación? ¿Intentáis una modificación del comportamiento? ¿Pretendéis que un jugador o jugadora reclame menos protagonismo? ¿Queréis evitar discusiones durante la partida? ¿Intentáis prestar más atención a los jugadores y jugadoras más calladas? ¿Estáis intentando que vosotros también os divirtáis en la mesa? Anotad, repasad e intentad comprender realmente el objetivo de vuestra dura conversación. ¿Qué pasaría si todo saliera bien?

Reconoced Vuestros Propios Prejuicios

Todo el mundo aborda las situaciones desde un ángulo. Ninguno de nosotros tiene la verdad objetiva. Hay muchas variables que no vemos. No somos las personas con las que hablamos. No nos ponemos en su lugar. Por lo tanto, sabemos que lo que estamos viendo son nuestras propias observaciones y nuestros propios sentimientos. Es mejor dirigir la conversación reconociendo este punto de vista. Aquí es donde la idea de decir lo que sentís y lo que veis es mejor que soltar «verdades». La gente suele simplificar esta idea con frases como «a veces me siento como X», donde X es el problema que está ocurriendo. Es un cliché, pero puede funcionar.

Tratarlo de Tú a Tú

Puede que tengáis la tentación de mantener estas conversaciones difíciles en grupo, pero la confrontación pública es casi siempre una mala idea. Tratad las conversaciones difíciles de tú a tú. Alejaos del grupo. Hablad en un canal separado si estáis en línea o en una habitación separada si estáis en persona. Tened esas conversaciones en persona, en vídeo cara a cara o en una llamada de audio. Siempre tenemos la tentación de mantener este tipo de conversaciones por mensaje de texto o correo electrónico porque es mucho más fácil, pero casi siempre es la peor forma de hacerlo. Es difícil, pero lo mejor son las conversaciones directas.

Ser Honesto y Directo

Aunque reconozcáis que lo que decís no es una verdad objetiva, lo mejor es que seáis lo más sinceros y directos posible. Contadles lo que pasa. Sed concretos. Explicadles qué tiene que pasar para que la partida continúe y qué pasa si no funciona.

Si os enfrentáis a una situación y, después de haber profundizado en la causa, reconocéis que la única forma de avanzar es que un integrante abandone el grupo, puede que lo mejor sea seguir caminos separados.

«Lo siento, pero tenerte en esta partida no está funcionando. Me temo que tengo que pedirte que salgas del grupo».

Es fácil, en el estrés de la situación, llenarse la boca de palabras, entrar en discusiones, etc., pero a menudo lo mejor es decirlo y pasar página. Dejad que digan lo que tengan que decir, pero manteneos firmes si realmente creéis que la cosa no va a funcionar.

A nadie le gusta que le echen de un grupo. Como animales sociales, tenemos cientos de miles de años de evolución luchando contra el abandono de un grupo. Todo eso va a surgir en situaciones como esta. La actitud defensiva, la ira, el remordimiento, el regateo; todo ello puede aparecer pero, si creeís que no va a funcionar, lo mejor es centrarse en el objetivo y seguir adelante.

Afrontar los Grandes Problemas de Inmediato

A veces las cosas pueden ponerse muy feas durante una partida. Como DJ, desafortunadamente, es vuestra responsabilidad acabar rápidamente con las conductas dañinas. Estos comportamientos pueden incluir racismo, misoginia, acoso sexual, violación de las herramientas de seguridad, o cualquier cosa que perjudique a la partida o a los jugadores y jugadoras. No tenéis tiempo de dar un paso atrás y reflexionar sobre el asunto. Tenéis que resolverlo de inmediato. Haced una pausa en la partida. Hablad con la gente de tú a tú. Haced todo lo posible por mantener vuestras emociones al margen de la situación. Pero, sobre todo, gestionad la situación lo mejor que podáis en ese momento antes de que se produzcan más daños. No es fácil, pero es importante.

Un Trabajo Injusto pero Necesario

No es justo que siendo DJ nos pongan en esta situación, pero a menudo nos vemos en ella. Es nuestra partida. Somos los que invertimos lo suficiente como para reunir a todo el mundo. Siempre que la gente se reúne puede haber conflictos. Lo mejor que podemos hacer es tener una visión lo más objetiva posible e intentar llegar a una solución con la que todo el mundo pueda vivir. No seremos perfectos, pero quizá podamos resolver los problemas con el menor perjuicio posible.

No hay comentarios:

Publicar un comentario